Las discusiones contemporáneas sobre la política, la economía, y los problemas sociales tienen una cosa en común: rara vez incluyen a Dios o la biblia como elemen
tos relevantes en la búsqueda de nuestras respuestas. Esta situación no siempre fue así. Juan Calvino, conocido como reformador de la iglesia del siglo XVI, dedicó sus esfuerzos intelectuales a la aplicación de los principios bíblicos a todas las esferas de la sociedad. Edificando sobre los apóstoles y los padres primitivos, Calvino es una figura importante en el desarrollo de la teología y filosofía cristianas. Durante siglos después de Calvino, sus pensamientos proveyeron una base ámplia y profunda tanto para la teología
como para las otras áreas
de la vida humana.